Infantojuvenil
Psicólogo para adolescentes en Manresa: guía para familias

Llega a casa, saluda de pasada y cierra la puerta de su habitación. Las respuestas son monosílabos y las notas han bajado. Y queda la duda que tienen tantas familias de Manresa y del Bages: ¿esto es la adolescencia de siempre o hay algo que necesita ayuda?
Esta guía es para padres y madres: qué es esperable entre los 12 y los 18 años, qué señales mirar de cerca, qué pasa con la confidencialidad y cómo es la primera visita. Si buscas señales en edades más pequeñas, tenemos una guía sobre cuándo llevar a un niño al psicólogo infantil.
Qué es normal en la adolescencia y qué no
La adolescencia tiene una tarea concreta: construir una identidad propia y separarse poco a poco de la familia. Que discuta las normas, que quiera intimidad, que prefiera a sus amigos antes que a vosotros o que le cambie el ánimo varias veces en una tarde no es un síntoma: es la etapa haciendo su trabajo. Cerrar la puerta de la habitación es pedir espacio propio, no cortar el vínculo.
La diferencia entre lo esperable y lo preocupante no suele estar en una conducta aislada, sino en la respuesta a tres preguntas:
- ¿Sigue funcionando? Va al instituto, mantiene amigos, hace alguna actividad.
- ¿Se recupera? Tras un mal día vuelve a su línea de base en unas horas.
- ¿Cuánto dura? Un mes flojo tras una ruptura es una cosa; tres meses sin tregua, otra.
Cuando las dos primeras respuestas son «no» y la tercera se alarga, ya no es irritabilidad adolescente: es malestar sostenido, y conviene una valoración.
Señales de alerta que conviene no dejar pasar
Merecen atención los cambios que aparecen juntos y se mantienen. Los detallamos en 5 señales de que un adolescente no está bien; en resumen:
- Bajada brusca del rendimiento escolar en alguien que antes iba bien.
- Dejar de ir al instituto: faltas, negarse a entrar, molestias sin causa médica.
- Aislamiento real: alejarse de la familia es normal; dejar de ver también a sus amigos, no.
- Cambios en el sueño y la comida: noches en blanco, saltarse comidas, preocupación nueva por el peso.
- Autolesiones: marcas en brazos o piernas, manga larga fuera de temporada.
- Consumo de alcohol u otras sustancias que deja de ser puntual.
- Indicios de acoso: pierde material, cambia de ruta, se le hunde la autoestima de golpe.
Si hay riesgo para la vida: ante autolesiones o comentarios sobre no querer vivir, no esperes a la próxima cita. En España puedes llamar al 024, la línea de atención a la conducta suicida (gratuita y 24 h), o al 112 ante una emergencia. Preguntarle de forma directa y tranquila no le mete la idea en la cabeza: le da permiso para contarlo.
Pantallas y redes sociales sin demonizarlas
La mayoría de familias que vienen a consulta en Manresa sacan el tema del móvil, y casi siempre con la pregunta equivocada: cuántas horas son demasiadas. Importa más qué está desplazando esa pantalla y para qué la usa.
Quien juega dos horas pero duerme, va a clase y queda con gente está en un sitio distinto de quien pasa el mismo rato conectado, ha dejado de salir y solo se relaciona por el chat: ahí la pantalla ya no es ocio, es un refugio. Tampoco es igual hablar con amigos que compararse con perfiles ajenos; de eso hablamos en autoestima y redes sociales y en el uso problemático del móvil.
Dos acuerdos valen más que veinte prohibiciones: que el móvil no duerma en la habitación y que haya un rato del día sin pantallas para nadie, adultos incluidos. Retirarlo como castigo por todo sale caro: le quita su principal vía de relación.
Cómo hablar con un adolescente que dice que no quiere ir
La negativa inicial es lo habitual. Detrás casi nunca hay desinterés: hay miedo a que le digan que está mal de la cabeza, miedo a que os cuenten lo que diga y la sospecha de que la terapia es un castigo por las notas.
Ayuda plantearlo como algo suyo y no como una corrección; nombrar lo que ves sin diagnosticar («te noto apagado y me preocupa» funciona mejor que «tienes ansiedad»); y proponer una sola visita, sin compromiso, dejándole a él la decisión de continuar.
Evita anunciarlo el mismo día en la puerta del centro y usarlo como amenaza. Si aun así se niega, se empieza trabajando con vosotros: cuando cambia el clima de casa, la resistencia suele bajar sola.
La confidencialidad del adolescente: qué se cuenta a los padres
Es el punto que más preguntas genera, y de él depende que el proceso funcione: un adolescente solo habla de verdad si sabe que lo que dice no volverá a casa convertido en reproche.
El acuerdo se explica en voz alta en la primera visita, delante de todos: el contenido de las sesiones se queda en la sesión. A los padres se os traslada lo necesario para acompañar —cómo está, qué se trabaja y qué podéis hacer en casa—, no el relato de lo que ha contado.
Las excepciones también se dicen delante de él: si aparece riesgo para su vida o su integridad, sospecha de maltrato o abuso, o riesgo grave para terceros, la familia es informada siempre. No es letra pequeña: es la condición que hace segura la confidencialidad.
El papel de la familia durante el proceso
Que el espacio sea suyo no os deja fuera: se reservan sesiones de orientación con los padres para revisar cómo va, ajustar límites y traduciros lo que pasa sin romper la confidencialidad.
Un gesto marca mucha diferencia y cuesta poco: no interrogar a la salida. Preguntar «¿qué le has contado?» en el coche deshace en dos minutos el trabajo de una hora.
Y si la dificultad está más en la convivencia o en una separación reciente, el formato indicado es la terapia familiar.
Coordinación con el instituto
Buena parte de su vida transcurre en el instituto, y lo que allí se ve aporta información valiosa. Con vuestra autorización expresa se puede hablar con el tutor o el orientador para contrastar cómo le ven en clase. Nunca se comparte el contenido de las sesiones.
Es especialmente importante ante absentismo, sospecha de acoso o necesidad de adaptaciones. En Cataluña, los equipos de asesoramiento psicopedagógico y la red pública de salud mental infantojuvenil son recursos con los que un centro privado trabaja en paralelo, no en competencia. Atendemos a familias de Manresa, Sant Joan de Vilatorrada, Sant Fruitós de Bages, Santpedor, Navarcles o Súria.
Cómo es la primera visita y quién entra
A diferencia de lo que ocurre con los niños pequeños, con un adolescente la primera visita se hace con él desde el principio: citar antes a los padres a solas manda el mensaje equivocado justo el día en que hay que ganarse su confianza.
El esquema habitual es un primer rato con todos, donde se pone sobre la mesa el acuerdo de confidencialidad; después, un espacio a solas con el adolescente; y al final unos minutos con la familia. Nadie sale con una etiqueta: se sale con una hipótesis de trabajo y un plan.
Las tarifas son 60 € la sesión individual y 80 € la familiar, iguales en presencial y en online, sin cuotas ni permanencia. Atendemos en la Carretera de Vic 22 de Manresa, de lunes a viernes de 15 a 20 h y los miércoles de 8 a 13 h, y también hacemos terapia online. Puedes reservar hora aquí o ver las tarifas.
Cómo trabajamos con adolescentes en Ilde Psicología
Somos diez profesionales de la psicología colegiados en el COPC, hemos acompañado a más de 1.000 personas y tenemos 5,0 estrellas con 107 reseñas en Google. Dirige el centro Aleix Hildebrandt, psicólogo sanitario y docente universitario, colegiado 26039.
Con adolescentes seguimos tres reglas: valorar antes de etiquetar, proteger su espacio propio y deciros con honestidad si lo que tenéis delante necesita terapia o necesita tiempo y límites claros. Conoce nuestra terapia infantojuvenil o al equipo. Este artículo es informativo y no sustituye una valoración profesional.
Preguntas frecuentes sobre el psicólogo para adolescentes en Manresa
¿Cuánto cuesta una sesión de psicólogo para adolescentes en Manresa?
La sesión individual cuesta 60 € y la familiar o de pareja, 80 €, igual presencial que online. La primera no es gratuita, pero sí sin compromiso.
¿Mi hijo adolescente puede entrar solo a la sesión?
No solo puede: conviene. A partir de los 12 años necesita un espacio propio donde hablar sin público. Vosotros entráis en la primera visita y en las sesiones de orientación.
¿Qué me contará el psicólogo de lo que hable con mi hijo?
Recibiréis una orientación sobre cómo está y qué podéis hacer en casa, no el contenido literal de las sesiones. Si aparece riesgo para su vida o su integridad, se os informa siempre.
¿Y si mi hijo se niega en redondo a ir al psicólogo?
Es muy habitual y no bloquea nada. Se puede empezar con sesiones solo para los padres: cambiar la forma de acompañar en casa rebaja la tensión y muchos adolescentes acaban aceptando venir.
¿Cuántas sesiones necesita un adolescente?
Depende del motivo y del tiempo que lleve instalado. Una dificultad concreta suele moverse en unos pocos meses con sesiones semanales o quincenales; un malestar de años necesita más recorrido.
¿Funciona la terapia online con adolescentes?
Suele funcionar bien: la pantalla es su terreno y a veces se abren antes. Es buena opción si vivís fuera de Manresa o si los horarios de instituto lo complican. Ante riesgo, preferimos el formato presencial.
Arriba a casa, saluda de passada i tanca la porta de l'habitació. Les respostes són monosíl·labs i les notes han baixat. I queda el dubte que tenen tantes famílies de Manresa i del Bages: això és l'adolescència de sempre o hi ha alguna cosa que necessita ajuda?
Aquesta guia és per a pares i mares: què és esperable entre els 12 i els 18 anys, quins senyals mirar de prop, què passa amb la confidencialitat i com és la primera visita. Si busques senyals en edats més petites, tenim una guia sobre quan portar un infant al psicòleg infantil.
Què és normal a l'adolescència i què no
L'adolescència té una tasca concreta: construir una identitat pròpia i separar-se a poc a poc de la família. Que discuteixi les normes, que vulgui intimitat, que prefereixi els amics abans que vosaltres o que li canviï l'ànim diverses vegades en una tarda no és un símptoma: és l'etapa fent la seva feina. Tancar la porta de l'habitació és demanar espai propi, no trencar el vincle.
La diferència entre allò esperable i allò preocupant no acostuma a raure en una conducta aïllada, sinó en la resposta a tres preguntes:
- Continua funcionant? Va a l'institut, manté amics, fa alguna activitat.
- Es recupera? Després d'un mal dia torna a la seva línia de base en unes hores.
- Quant dura? Un mes fluix després d'una ruptura és una cosa; tres mesos sense treva, una altra.
Quan les dues primeres respostes són «no» i la tercera s'allarga, ja no és irritabilitat adolescent: és malestar sostingut, i convé una valoració.
Senyals d'alerta que convé no deixar passar
Mereixen atenció els canvis que apareixen junts i es mantenen. Els detallem a 5 senyals que un adolescent no està bé; en resum:
- Baixada brusca del rendiment escolar en algú que abans anava bé.
- Deixar d'anar a l'institut: faltes, negar-se a entrar, molèsties sense causa mèdica.
- Aïllament real: allunyar-se de la família és normal; deixar de veure també els amics, no.
- Canvis en el son i el menjar: nits en blanc, saltar-se àpats, preocupació nova pel pes.
- Autolesions: marques als braços o les cames, màniga llarga fora de temporada.
- Consum d'alcohol o d'altres substàncies que deixa de ser puntual.
- Indicis d'assetjament: perd material, canvia de ruta, se li enfonsa l'autoestima de cop.
Si hi ha risc per a la vida: davant d'autolesions o de comentaris sobre no voler viure, no esperis a la propera cita. A Espanya pots trucar al 024, la línia d'atenció a la conducta suïcida (gratuïta i 24 h), o al 112 davant d'una emergència. Preguntar-l'hi de manera directa i tranquil·la no li fica la idea al cap: li dona permís per explicar-ho.
Pantalles i xarxes socials sense demonitzar-les
La majoria de famílies que venen a consulta a Manresa treuen el tema del mòbil, i gairebé sempre amb la pregunta equivocada: quantes hores són massa. Importa més què està desplaçant aquella pantalla i per a què la fa servir.
Qui juga dues hores però dorm, va a classe i queda amb gent és en un lloc diferent de qui passa la mateixa estona connectat, ha deixat de sortir i només es relaciona pel xat: allà la pantalla ja no és lleure, és un refugi. Tampoc no és igual parlar amb amics que comparar-se amb perfils aliens; d'això en parlem a autoestima i xarxes socials i a l'ús problemàtic del mòbil.
Dos acords valen més que vint prohibicions: que el mòbil no dormi a l'habitació i que hi hagi una estona del dia sense pantalles per a ningú, adults inclosos. Retirar-lo com a càstig per tot surt car: li treu la seva via principal de relació.
Com parlar amb un adolescent que diu que no hi vol anar
La negativa inicial és el més habitual. Al darrere gairebé mai hi ha desinterès: hi ha por que li diguin que està malament del cap, por que us expliquin el que digui i la sospita que la teràpia és un càstig per les notes.
Ajuda plantejar-ho com una cosa seva i no com una correcció; anomenar el que veus sense diagnosticar («et noto apagat i em preocupa» funciona millor que «tens ansietat»); i proposar una sola visita, sense compromís, deixant-li a ell la decisió de continuar.
Evita anunciar-ho el mateix dia a la porta del centre i fer-ho servir com a amenaça. Si tot i així s'hi nega, es comença treballant amb vosaltres: quan canvia el clima de casa, la resistència sol baixar sola.
La confidencialitat de l'adolescent: què s'explica als pares
És el punt que més preguntes genera, i en depèn que el procés funcioni: un adolescent només parla de veritat si sap que el que diu no tornarà a casa convertit en retret.
L'acord s'explica en veu alta a la primera visita, davant de tothom: el contingut de les sessions es queda a la sessió. Als pares se us trasllada el necessari per acompanyar —com està, què es treballa i què podeu fer a casa—, no el relat del que ha explicat.
Les excepcions també es diuen davant seu: si apareix risc per a la seva vida o la seva integritat, sospita de maltractament o abús, o risc greu per a tercers, la família n'és informada sempre. No és lletra petita: és la condició que fa segura la confidencialitat.
El paper de la família durant el procés
Que l'espai sigui seu no us deixa fora: es reserven sessions d'orientació amb els pares per revisar com va, ajustar límits i traduir-vos el que passa sense trencar la confidencialitat.
Un gest marca molta diferència i costa poc: no interrogar a la sortida. Preguntar «què li has explicat?» al cotxe desfà en dos minuts la feina d'una hora.
I si la dificultat és més en la convivència o en una separació recent, el format indicat és la teràpia familiar.
Coordinació amb l'institut
Bona part de la seva vida transcorre a l'institut, i el que s'hi veu aporta informació valuosa. Amb la vostra autorització expressa es pot parlar amb el tutor o l'orientador per contrastar com el veuen a classe. Mai no es comparteix el contingut de les sessions.
És especialment important davant d'absentisme, sospita d'assetjament o necessitat d'adaptacions. A Catalunya, els equips d'assessorament psicopedagògic i la xarxa pública de salut mental infantojuvenil són recursos amb els quals un centre privat treballa en paral·lel, no en competència. Atenem famílies de Manresa, Sant Joan de Vilatorrada, Sant Fruitós de Bages, Santpedor, Navarcles o Súria.
Com és la primera visita i qui hi entra
A diferència del que passa amb els infants petits, amb un adolescent la primera visita es fa amb ell des del principi: citar abans els pares a soles envia el missatge equivocat justament el dia en què cal guanyar-se la seva confiança.
L'esquema habitual és una primera estona amb tothom, on es posa damunt la taula l'acord de confidencialitat; després, un espai a soles amb l'adolescent; i al final uns minuts amb la família. Ningú no en surt amb una etiqueta: se'n surt amb una hipòtesi de treball i un pla.
Les tarifes són 60 € la sessió individual i 80 € la familiar, iguals en presencial i en línia, sense quotes ni permanència. Atenem a la Carretera de Vic 22 de Manresa, de dilluns a divendres de 15 a 20 h i els dimecres de 8 a 13 h, i també fem teràpia en línia. Pots reservar hora aquí o veure les tarifes.
Com treballem amb adolescents a Ilde Psicologia
Som deu professionals de la psicologia col·legiats al COPC, hem acompanyat més de 1.000 persones i tenim 5,0 estrelles amb 107 ressenyes a Google. Dirigeix el centre l'Aleix Hildebrandt, psicòleg sanitari i docent universitari, col·legiat 26039.
Amb adolescents seguim tres regles: valorar abans d'etiquetar, protegir el seu espai propi i dir-vos amb honestedat si el que teniu al davant necessita teràpia o necessita temps i límits clars. Coneix la nostra teràpia infantojuvenil o l'equip. Aquest article és informatiu i no substitueix una valoració professional.
Preguntes freqüents sobre el psicòleg per a adolescents a Manresa
Quant costa una sessió de psicòleg per a adolescents a Manresa?
La sessió individual costa 60 € i la familiar o de parella, 80 €, igual presencial que en línia. La primera no és gratuïta, però sí sense compromís.
El meu fill adolescent pot entrar sol a la sessió?
No només pot: convé. A partir dels 12 anys necessita un espai propi on parlar sense públic. Vosaltres hi entreu a la primera visita i a les sessions d'orientació.
Què m'explicarà el psicòleg del que parli amb el meu fill?
Rebreu una orientació sobre com està i sobre què podeu fer a casa, no el contingut literal de les sessions. Si apareix risc per a la seva vida o la seva integritat, se us informa sempre.
I si el meu fill es nega en rodó a anar al psicòleg?
És molt habitual i no bloqueja res. Es pot començar amb sessions només per als pares: canviar la manera d'acompanyar a casa rebaixa la tensió i molts adolescents acaben acceptant venir.
Quantes sessions necessita un adolescent?
Depèn del motiu i del temps que fa que dura. Una dificultat concreta sol moure's en uns pocs mesos amb sessions setmanals o quinzenals; un malestar d'anys necessita més recorregut.
Funciona la teràpia en línia amb adolescents?
Sol funcionar bé: la pantalla és el seu terreny i de vegades s'obren abans. És bona opció si viviu fora de Manresa o si els horaris d'institut ho compliquen. Davant de risc, preferim el format presencial.
Da el primer paso
Si hace semanas que notas que tu hijo o hija no está bien, no tienes que decidirlo solo. Reserva una primera visita sin compromiso o llámanos al 611 75 70 76.
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